Guía completa
Pequeño servicio, gran cambio visual y funcional
La restauración de faros es uno de los servicios de detailing más rentables que existen.
El proceso es relativamente sencillo pero exige criterio. Lijar, pulir y proteger. Cada paso con producto específico para policarbonato. Y el último paso — tratamiento UV — es el que distingue una restauración que dura 2 años de una que vuelve a amarillear en 6 meses.
Por qué se amarillean
El amarilleo de los faros no es suciedad — no se quita con champú. Es oxidación del policarbonato por exposición a rayos UV del sol. Los faros modernos llevan una capa de barniz UV de fábrica que protege el plástico, pero esa capa se degrada con los años. Cuando ya no protege, el plástico subyacente se oxida progresivamente, primero amarillento, luego marrón opaco.
Es proceso lento: empieza a notarse a partir de los 5-7 años, llega a su máximo a los 10-12. Coches que duermen al sol todos los días lo presentan antes que coches en garaje.
El proceso bien hecho
1. Lijado progresivo. Empezamos con lija de grano grueso (P800) para eliminar la capa oxidada superficial, después progresivamente más fino (P1500, P2500, P3000 al agua). Cada paso elimina las marcas del anterior. Al terminar, el faro está mate uniforme.
2. Pulido con compuesto abrasivo. Devuelve la transparencia óptica al plástico. Trabajamos con máquina dual a velocidad media, compuesto pulidor específico para policarbonato. Sin esto, el faro queda translúcido pero no transparente.
3. Tratamiento UV final. Aplicación de barniz UV o sellante específico para faros. Esto es lo que evita que en 6 meses vuelvan a amarillear. Sin este paso, todo el trabajo previo se pierde rápido.
Restaurar o cambiar el faro: la cuenta
Salvo casos extremos (faros con grietas o dañados estructuralmente), la restauración es la opción correcta.
Si tu coche tiene faros amarillos, pásate al taller o mándanos foto por WhatsApp al 631 687 779. Te decimos si es restaurable y te pasamos presupuesto sin compromiso.