Guía completa
Dos sistemas que resuelven el mismo problema de forma distinta
En gasolina, la chispa de las bujías inflama la mezcla, y la bobina individual (una por cilindro en motores modernos, coil-on-plug) genera el alto voltaje necesario. Cuando una bobina envejece, da chispas débiles o intermitentes, y aparece un fallo de encendido en ese cilindro concreto.
En diésel no hace falta chispa —la combustión es por compresión— pero el motor en frío necesita ayuda para arrancar. Los calentadores (bujías de incandescencia) calientan la cámara unos segundos antes del arranque. Cuando fallan, el coche cuesta arrancar en frío y, en los casos peores, no arranca directamente.
Por qué el diagnóstico importa más que la sustitución
El error más frecuente en talleres poco especializados es cambiar el juego completo de bobinas o calentadores cuando en realidad solo falla uno. Los datos en vivo permiten acotar con precisión:
- P0301-P0304: fallo de encendido en el cilindro 1, 2, 3 o 4.
- P0670: avería en el módulo de control de calentadores.
- P0671-P0675: calentadores individuales del 1 al 5 (algunos motores llevan 5 ó 6).
Con esa información, cambiamos solo lo que falla si el coche tiene pocos kilómetros. Si ya lleva 150.000+ y varias unidades han empezado a fallar en poco tiempo, suele tener sentido cambiar el resto — comparten desgaste y la siguiente suele fallar pronto.
Calentadores agarrotados: una operación con técnica propia
En diésel con muchos kilómetros, es habitual que los calentadores se agarroten en la culata por carbonización acumulada. Sacarlos sin romperlos exige un procedimiento concreto: líquido aflojador, tiempo de actuación, calor aplicado con soplete y extracción con par creciente. Si se rompen dentro de la culata, hay que retirar el resto sin dañar la rosca — una operación delicada que cobramos como tiempo extra solo cuando aplica, precisamente para evitar un daño mayor a la culata.
Un matiz eléctrico que pocos mencionan
Los calentadores diésel, en el momento del arranque en frío, tiran de una corriente considerable — más de la que la gente suele imaginar. En un coche con la batería ya justa de carga por trayectos cortos, ese pico añadido puede ser la gota que hace que el arranque en frío se note especialmente costoso, incluso con calentadores en buen estado. Si notas que el arranque en frío ha empeorado a la vez que otros síntomas eléctricos —luces algo más apagadas al arrancar, por ejemplo—, merece la pena revisar el estado de la batería junto con los calentadores, porque no siempre es uno solo el responsable.
Marcas
Bobinas: Bosch, Beru y NGK, las tres equipo original en la mayoría de fabricantes europeos. Calentadores: Bosch, Beru y NGK también, con Denso presente en algunos coches japoneses. Evitamos marcas blancas en ambos casos — duran una fracción de lo esperado y el problema vuelve en pocos meses.