Guía completa
Badenes, pasos elevados y bordillos
En L’Hospitalet el coche rara vez coge velocidad, pero la suspensión trabaja mucho. Entre Santa Eulàlia y el Centre hay pasos de peatones elevados casi en cada cruce, en Can Serra y La Florida las calles suben y bajan, y aparcar en línea casi siempre termina con una rueda rozando el bordillo. Todo eso se acumula en piezas pequeñas que no avisan hasta que empiezan a sonar.
El síntoma más común es un golpe seco al pasar un badén despacio. No suele ser el amortiguador, aunque es lo primero en que piensa todo el mundo.
Las piezas que se gastan antes
Bieletas de la barra estabilizadora. Unen la barra con el amortiguador o con el brazo. Tienen dos rótulas pequeñas que cogen juego con facilidad y producen ese golpeteo metálico en firme irregular.
Silentblocks. Son los casquillos de goma que sujetan los brazos al chasis. El calor del verano y los años los cuartean. Cuando ceden, el coche pierde precisión, frena torcido o se va hacia un lado.
Rótulas de suspensión. Articulan la mangueta con el brazo. Una rótula con juego se nota como holgura en el volante y es motivo de defecto en la ITV.
Copelas. Están en la parte alta del amortiguador. Si crujen al girar el volante en parado, maniobrando en un garaje, suelen ser ellas.
Brazos completos. Algunos fabricantes no venden el silentblock o la rótula por separado y hay que cambiar el brazo entero.
Cómo encontramos la holgura
Primero salimos con el coche a una calle con badenes y algo de empedrado. El ruido dice mucho: de qué lado viene, si es delante o detrás, si suena al comprimir o al extender. Luego, con el coche elevado y las ruedas descargadas, movemos cada rueda arriba, abajo y a los lados, y hacemos palanca sobre brazos y bieletas. Una pieza con juego se ve moverse donde no debería.
Así evitamos cambiar media suspensión por un ruido que venía de una sola bieleta.
El montaje también cuenta
Los silentblocks de goma se aprietan con el coche apoyado sobre sus ruedas, a la altura de marcha. Si se aprietan con la suspensión colgando, la goma queda retorcida y se rompe antes. Es un detalle sencillo que marca la diferencia en la duración de la pieza.
Después de cambiar brazos, rótulas o cualquier componente que afecte a la geometría, se comprueba y se ajusta la alineación. Si no, el neumático delantero empieza a gastarse por un borde en poco tiempo.
Con la ITV cerca
La holgura en el tren delantero es uno de los defectos que más se repiten en las inspecciones. Si tu cita está próxima, conviene revisarla antes. Y si ya te la han marcado, trae la hoja: indica la zona exacta y ahorra tiempo de búsqueda.