Guía completa

Qué hace la válvula y por qué se ensucia

La EGR devuelve una parte de los gases de escape a la admisión. Al mezclarlos con el aire fresco, la combustión es algo menos caliente y se forman menos óxidos de nitrógeno. El coste es que esos gases llevan hollín y vapores de aceite, y al encontrarse con el aire de admisión se pegan a la válvula, al conducto y al colector en forma de costra negra.

Ese depósito crece más cuando el motor trabaja frío y a pocas vueltas, que es lo que ocurre en un coche que se mueve entre Collblanc, el Centre y La Florida a base de semáforos. En verano, con el aire húmedo, el ralentí largo en un atasco tampoco ayuda.

Síntomas que se confunden

Muchas averías de EGR se parecen a otras. Antes de tocar nada, se descartan:

Lo que notasPuede ser la EGRTambién puede ser
Tirones al acelerar suaveVálvula que no cierraCaudalímetro, inyectores
Falta de fuerza con aviso de motorVálvula agarrotadaFuga en el circuito del turbo, sensor de presión
Humo negroExceso de gases recirculadosInyector, filtro de aire, turbo
Ralentí inestableAsiento con carbonillaToma de aire, soporte de motor

Por eso el primer paso son los datos en vivo, y luego la vista. Si la válvula obedece y el resto de valores son raros, buscamos en otro sitio.

Limpiar o sustituir

La limpieza tiene sentido cuando el motor eléctrico o la membrana de la válvula funcionan y lo que impide el movimiento es la carbonilla. Se desmonta, se retiran los depósitos y se revisan el conducto y la entrada al colector, porque de nada sirve dejar la válvula impecable si la admisión está medio tapada.

Se sustituye cuando el actuador no responde, cuando el sensor de posición da lecturas erróneas o cuando el asiento no sella. Tras montar la nueva, muchos coches necesitan un aprendizaje de posiciones con el equipo de diagnosis.

Algunos motores tienen además un enfriador de gases EGR. Si está obstruido baja el rendimiento, y si está perforado puede consumir refrigerante. Se revisa en el mismo trabajo.

Lo que no hacemos

Taparla con una chapa o desactivarla en la centralita parece una solución rápida, pero deja el coche fuera de su homologación y afecta a la ITV y a la etiqueta ambiental, algo nada menor en una ciudad donde la mayoría de calles quedan dentro de la Zona de Bajas Emisiones. Además, la centralita está calibrada contando con la EGR. No ofrecemos esa intervención.

Un gasolina también puede tenerla

Los motores de gasolina con inyección directa suelen incorporar EGR, a veces interna y a veces con válvula externa. Se ensucian menos que un diésel, aunque con muchos trayectos cortos también acaban dando síntomas, y el procedimiento de revisión es el mismo.